
Durante su vida un perro debe visitar periódicamente al medico veterinario para recibir sus vacunas, pero también a veces para tratar alguna enfermedad que pueda padecer. Este es un gasto que se debe tener en cuenta antes de adoptar a este nuevo integrante de la familia.
La salud mental de la mascota se obtiene mediante la disciplina, el ejercicio y el afecto, en ese orden, por lo tanto no basta solo con acariciar y llevar a la mascota al veterinario. las normas del hogar se deben establecer de forma temprana, con mucha paciencia, persistencia y nunca mediante castigos. Por otro lado, el ejercicio diario ayuda a la mascota a gastar energía disminuyendo las conductas viciosas y destructivas (ladridos, mordeduras, etc…).
Finalmente antes de iniciar la aventura de la adopción es importante recordar que algunos de los perros de este programa han sufrido hambre, frío, sed, miedo y dolor. Al postular y recibir a una de nuestras mascotas se asume un compromiso real y serio que requiere mucha paciencia, pero que ofrece a cambio gratificación y muchos años de entrega incondicional.